Ensortijar: la técnica que impide al cerdo en montanera dañar la dehesa

Comienza ahora la montanera y los cerdos acuden a la dehesa a alimentarse de bellota y hacer de su carne el apreciado ibérico; pero antes, han de ser ensortijados: se les coloca un pequeño aro en el hocico para que el alimentarse no dañen el entorno natural de la dehesa. Es una práctica que se desarrolla estos días y, para ello, se hace pasar al animal por una jaula donde se le inmoviliza la cabeza y se le coloca las sortijas (aros semiacerados) en el morro. Según detalla a Efeagro el ganadero Juan Antonio Cano, que gestiona junto a Antonio Herruzo una finca en Villanueva de Córdoba, el objetivo es evitar que los cerdos levanten la tierra: tienen tanta fuerza que alcanzan las raíces de la vegetación y las encinas hasta conseguir morderlas y secarlas.

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